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“La mentalidad en 4º Norte es la de crear comunidad”

Inusuales diagonales y rutas, que rompen con el patrón cuadrado del resto de la ciudad, son característicos del sector de la zona 4 conocido como 4º Norte. También los murales y grafitis en gran parte de sus paredes y una verdadera legión de pequeños restaurantes y coffee shops que, junto a varias agencias de publicidad, el Campus Tecnológico, la academia culinaria ACAM, la escuela de fotografía La Fototeca, el centro cultural La Erre, e iniciativas de creación en conjunto como Qüid y Chamba Coworking, le dan un aire cosmopolita, juvenil e innovador.

Caminar por estas calles hace apenas tres años era una experiencia muy distinta. El barrio estaba casi desierto. Luego de unos años de auge, después de que un grupo de empresarios echara a andar el proyecto 4º Norte en 2001, todos los centros culturales, galerías, cafés y restaurantes se mudaron o desaparecieron. Entre ellos el Centro Cultural de España, L’Osteria y la librería Sophos. El sueño de un distrito cultural no cuajó entre el público, cuya demanda por diversión nocturna contribuyó al declive del proyecto.

Pero casi 10 años más tarde, un grupo de jóvenes emprendedores, chefs, amantes de la comida y promotores de una cultura de armonía e innovación ha retomado la idea de un cuadrante artístico y cultural, que propone un nuevo modelo de urbanidad en desarrollo y el espacio ideal para construir una red de negocios dedicados a la gastronomía.

Pero, ¿cuáles son los retos a los que se enfrentan estos negocios y cómo le han devuelto la vida a este barrio? Conversamos con algunos de los emprendedores, para conocer las características de esta ola visionaria, lo que debe de tener un negocio de la zona para ser exitoso y cómo cada uno contribuye a la restauración de este distrito cultural en expansión. Nos sirve de excusa el 1er. Festival Gastronómico de la zona 4, organizado por la alcaldía auxiliar de la zona 4 y diez restaurantes, que se realiza hoy desde las 11 a.m.

UN NICHO DE MERCADO
“Decidimos abrir L’Aperó en esta zona, porque estábamos viviendo aquí y sentimos que el barrio tenía un potencial particular de volver a ser lo que era o algo aún mejor. Cuando abrimos no había casi ningún otro negocio”, dice Nils Saubes, uno de los socios de la famosa pizzería artesanal, que inauguró la nueva escena de restaurantes en 4º Norte.

El desarrollo del sector va en aumento y, paralelamente, el público que atrae el lugar se vuelve más exigente. Los hermanos Cobaquil, propietarios de Coffee District, una coffee shop con apenas tres meses de apertura, mencionan que algo que han aprendido de la zona es que los negocios deben innovarse todo el tiempo. “Debemos tener siempre productos frescos, hechos artesanalmente en el día, un ambiente agradable y, sobre todo, un excelente servicio, para demostrarle al público que no son solo clientes, sino amigos. Cada vez más piden cosas diferentes”.

El público que visita el barrio está compuesto por jóvenes citadinos con un cierto poder adquisitivo, que están conectados a Internet, buscan sitios nuevos para definirse y siguen las últimas tendencias de diseño, arte, arquitectura y gastronomía. Este es el nicho que los negocios de la zona ha sabido explotar, alojando empresas de publicidad, espacios de networking para e-commerce y diseñadores gráficos, universidades especializadas en tecnología y, por supuesto, los modernos cafés y restaurantes.

“Uno de los mayores retos es seguirle el paso a la diversidad y calidad gastronómica del sector, ya que debemos innovar constantemente el menú”, agregan los hermanos Cobaquil. “Hay que ser muy visionario para tomar la decisión de abrir un negocio aquí. Pero es el lugar idóneo, por ser un barrio unido, lleno de emprendedores, que de una u otra manera luchan para salir adelante, al igual que nosotros”.

Esta constante innovación es, sin duda, uno de los mayores retos que enfrentan los locales, junto con el prejuicio que aún conservan algunas personas del antiguo 4 º Norte, como un lugar peligroso y abandonado.

Otro de los emprendedores del lugar que participará en el Festival Gastronómico, es Guiliano Mamich, dueño del restaurante italiano Guiliano. Para él, el mayor reto es la sana competencia, la cual es a la vez la mayor fortaleza del barrio. “Esto hace que cada día nos esforcemos por ser auténticos. Personalmente recomiendo siempre los restaurantes de mis vecinos, porque todos hacemos diferente comida. Uno podría almorzar una semana entera en el barrio y nunca comer la misma cosa”.

Mamich cree que reanimar un barrio no es fácil, pero que poco a poco los resultados son más visibles. “Hay más personas que se están interesando por la zona, no solo en restaurantes sino en vivienda, o como un lugar para pasear. Vienen muchos extranjeros como yo, porque estamos formando una nueva identidad”.

El barrio se va convirtiendo cada vez más en un sitio de paseo y otras iniciativas, como los movimientos de ciclismo urbano, habilitan las calles de la zona como un sitio para utilizar este transporte, colocan biciparqueos y hacen alianzas de descuentos y promociones para ciclistas en los negocios del lugar.

LA RECETA DEL ÉXITO: ORIGINALIDAD
Mike Celis, copropietario de Mixto Bar, un restaurante de hamburguesas artesanales, ha sido testigo del declive y el renacimiento de 4º Norte. “Yo fui asistente de la escena nocturna y al morir la zona no volví por muchos años. Tiempo después nos mudamos juntos con mi novia, Alejandra, quien también es mi socia, y ella mencionó vivir en la zona 4. Al principio no estaba seguro, pero cuando por fin vi cómo el barrio comenzaba a florecer, me sentí como en casa. Así comenzó todo”, dice.

Celis es de los emprendedores que aseguran que la originalidad y un servicio personalizado son claves del éxito. Es por ello que en la mayoría de estos negocios son los mismos dueños quienes atienden a los comensales, es común que recomienden a sus competidores. “La mentalidad que se maneja en el barrio es la de crear comunidad. Porque si algún cliente llega a un restaurante, verá todo lo que está pasando en la zona y de seguro volverá y probará otra cosa. Tratamos de apoyarnos todos y pensamos que esto es fácil de lograr, ya que no hay restricciones ni límites en cuanto hasta dónde llegar con el negocio”, agrega.

Otro de los restaurantes de esta red es Mercado 24, cuyo innovador concepto presenta al cliente nuevas recetas todos los días, dependiendo de lo que esa mañana encuentre en el mercado su chef, Pablo Díaz. Él llegó al barrio con la meta de “hacer que la gente olvide el viejo 4º Norte y vea esta nueva etapa como un ambiente sano y seguro”. Piensa que aún quedan cosas por mejorar, como “extender la actividad a más cuadras, con espacios comunes, mayor iluminación y seguridad en la periferia. Además de banquetas más amplias y parqueos públicos”. Con Díaz están de acuerdo los demás emprendedores entrevistados.

APENAS LOS PRIMEROS PASOS
Si en otro punto concuerdan los empresarios gastronómicos de esta zona, es en lo difícil de saber en qué se convertirá 4 º Norte.

“El Festival Gastronómico refleja la unión de una comunidad que quiere hacer sobresalir su barrio, porque formar parte de una iniciativa así crea sentido de pertenencia a un grupo de personas que tienen como fin común mostrar sus propuestas y darle un empuje al sector, trabajando en equipo”, explica Díaz.

El modelo de negocios que plantean estos emprendedores, que en promedio no sobrepasan los 35 años, está fundado en el trabajo en conjunto. Celis dice al respecto: “El resurgimiento del barrio se debe a todas las personas que conviven diariamente en él, y al apoyo mutuo a las iniciativas de los vecinos y de los grupos que trabajan continuamente en la mejora del sector, como la Alcaldía Municipal de la zona 4”. Esta institución ha jugado un rol importante como catalizador de esfuerzos y ha contribuido al acondicionamiento del ornato, la seguridad y los permisos para grandes actividades, como los mercaditos de pulgas, conciertos y festivales como este.

“Todos los emprendedores de la zona somos parte de la evolución y estamos gozando el camino. Yo espero que el barrio siga creciendo, para ser mejor reconocido en el ámbito nacional e internacional, como un ejemplo de diseño urbano y sostenibilidad, porque para mí es el mejor barrio de la capital”, concluye Mamich.

ASISTA
El 1er. Festival Gastronómico de la zona 4 es una iniciativa apoyada por la Alcaldía Municipal de la zona 4 y diez restaurantes, que ofrecerán platillos especiales a los clientes que lleguen a visitarlos. Los comensales puede comprar un pasaporte por Q120 en cualquiera de los restaurantes, y visitarlos hoy, de 11 a.m. a 6 p.m., para degustar de sus variados menús. Cada pasaporte es canjeable por cuatro platillos, ya sea en uno o en varios establecimientos. Obtenga más información en goo.gl/cRhHpP.

 

“La mentalidad en 4º Norte es la de crear comunidad”